Política de cookies

Una cookie es un archivo pequeño que una web deja en tu navegador para reconocerlo en visitas posteriores. No es lo único que una web puede dejarte, y la ley habla de guardar y recuperar datos en tu equipo, no solo de cookies: por eso se miraron también otros sitios donde un navegador permite guardar algo —el almacenamiento local, el de sesión, las bases de datos IndexedDB y el almacenamiento de caché—, y no solo las cookies. Lo que sigue no es una lista genérica: es lo que quedó guardado al cargar servipuertas.es en un navegador y mirarlo, el 10 de septiembre de 2026. Se miró dos veces, entrando directamente y entrando desde un anuncio, porque ese segundo camino deja dos cookies más y una anotación más en el almacenamiento local.

Qué pone el servidor y qué ponen las herramientas

El servidor de este sitio no guarda nada en tu navegador por su cuenta: no abre sesión, y no hay zona de usuario, ni carrito, ni preferencias que recordar. Al pedir cualquier página no viaja ninguna orden de guardar cookies.

Todo lo que aparece en la lista de abajo lo escriben, desde JavaScript, herramientas de Google. Las siete cookies de los dos primeros bloques —medición y publicidad— tienen un detalle que cambia cómo se borran: se guardan a nombre de servipuertas.es, no a nombre de Google. Son de terceros por quien las pone y para qué sirven, pero técnicamente son de este dominio, así que la opción «bloquear cookies de terceros» de tu navegador no las toca. Más abajo se explica qué sí funciona.

Qué se guarda en tu navegador, uno por uno

Medición de audiencia

  • _ga y _ga_6CSHYM901K — Google Analytics 4. Distinguen un navegador de otro y mantienen el estado de la sesión, para contar cuánta gente entra, por qué páginas pasa y desde dónde llega.
  • _gid y _gat_UA-128773047-13 — Universal Analytics, la versión anterior de la misma herramienta, que sigue instalada en el contenedor de etiquetas. Cumplen la misma función de distinguir visitas y de limitar el ritmo de peticiones.

Publicidad

  • _gcl_au — enlazador de conversiones de Google Ads. Sirve para saber si una visita llegó desde un anuncio y si esa visita acabó en una llamada o en un envío del formulario. Se guarda siempre, hayas llegado por un anuncio o no.
  • _gcl_aw — la escribe el mismo enlazador, pero solo si aterrizas con el identificador de clic que Google Ads añade a la dirección al pinchar un anuncio. Guarda ese identificador para poder atribuir después la llamada o el formulario al anuncio concreto que te trajo.
  • _gac_UA-128773047-13 — la escribe también el enlazador al aterrizar desde un anuncio, y es la que enlaza ese clic con la propiedad de Universal Analytics que sigue instalada.

Las dos últimas no aparecen si entras escribiendo la dirección o desde un resultado de búsqueda sin pagar; entrando desde un anuncio sí. Por eso la comprobación de esta página se hizo de las dos maneras.

El mismo contenedor lleva una etiqueta de remarketing de Google Ads. Se apoya en el _gcl_au de esta misma lista, que sí está guardado a nombre de este dominio: al cargar la página se comprobó que su valor sale hacia servidores de Google y de DoubleClick. Usa además identificadores que Google guarda en sus propios dominios, esos sí fuera del alcance de esta web. Entre unos y otros son los que permiten que veas anuncios relacionados en otros sitios.

Almacenamiento local, que no es una cookie

El almacenamiento local es otro cajón del navegador, distinto del de las cookies, donde una web puede dejar datos con un nombre pero sin fecha de caducidad: lo que se guarda ahí sigue estando hasta que lo borra la propia web o lo borras tú. Se declara aquí por el mismo motivo que las cookies: es guardar y recuperar datos en tu equipo.

  • _gcl_ls — la escribe el enlazador de conversiones de Google Ads en todas las cargas, con anuncio o sin él. Dentro hay tres cosas, con la caducidad que ellas mismas declaran: un identificador de enlace (joinId) que vale cinco minutos; un contador de intentos y errores del propio enlazador (gcl_ctr) que vale noventa días; y, solo si has aterrizado desde un anuncio, el identificador de clic (gclid), también noventa días. Ese último es el que permite atribuir tu llamada o tu formulario al anuncio concreto, y sobrevive aunque borres la cookie _gcl_aw y no toques este cajón.

El almacenamiento de sesión quedó vacío en las cuatro comprobaciones, y también las bases de datos IndexedDB y el almacenamiento de caché —el que usan las webs que funcionan sin conexión—, que está vacío porque este sitio no instala ninguno de esos programas de segundo plano. La caché normal del navegador es otra cosa y ahí sí se guardan archivos: la hoja de estilos, el JavaScript y las fuentes, como en cualquier web. No son datos sobre ti, son los archivos de la propia página, y se borran con la opción de vaciar la caché del navegador.

Seguridad del formulario

  • _GRECAPTCHA — reCAPTCHA v3 de Google, que comprueba que quien envía el formulario es una persona. Se carga cuando te acercas al formulario o pinchas en uno de sus campos, no antes, y su archivo se guarda en el dominio de Google.

Herramientas que no dejan cookies

El contenedor de etiquetas carga también Ahrefs Web Analytics, de Ahrefs Pte. Ltd., una empresa establecida en Singapur. No guarda nada en tu navegador: al comprobarlo no apareció ninguna cookie suya, ni en el almacenamiento local ni en el de sesión. Lo que hace es enviar avisos, y no solo al cargar la página: su programa se engancha a todos los enlaces de la página y manda otro aviso cada vez que pulsas uno. Eso no empieza al cargar el contenedor de etiquetas, sino algo más tarde: el contenedor pide ese programa aparte y sin esperarlo, así que llega después que el propio contenedor.

Su programa se pide cada vez que el contenedor se carga, y esa petición lleva ya tu dirección IP y los datos que identifican tu navegador. Según su código publicado, en una web en producción cada aviso lleva además la dirección de la página que estás viendo, la página de la que vienes, el título de la página, los idiomas que tienes configurados en el navegador y el tamaño y la densidad de tu pantalla; y si el aviso es por un clic, la dirección del enlace que has pulsado. Quién recibe qué y con qué garantías se detalla en la política de privacidad.

Las tipografías del sitio se sirven desde Google Fonts. Tampoco dejan cookies, pero la petición sí llega a un servidor de Google.

La duración de cada cookie la fija quien la instala, y tu navegador te enseña su fecha exacta de caducidad en el panel de datos del sitio. Por eso no se copia aquí ninguna cifra: la fuente fiable es tu propio navegador. Con el almacenamiento local no puedes hacer lo mismo, porque no tiene caducidad que el navegador pueda enseñarte: los plazos de _gcl_ls que se publican más arriba salen de leer lo que hay guardado dentro.

Qué se registra cuando pulsas el teléfono o envías el formulario

No solo se mide que pases por una página. Pulsar el número de teléfono desde cualquier página de esta web cuenta como contacto, con una condición que vale para las cuatro herramientas que lo registran: ninguna de las cuatro está escuchando hasta que se carga el contenedor de etiquetas, y el contenedor no se pide al abrir la página, sino en tu primera interacción con ella o cinco segundos después de que termine de cargarse. Un toque en el número nada más aterrizar, sin haber tocado nada antes, no lo apunta ninguna. A partir de ahí sí: se comprobó pinchándolo, y salieron avisos hacia la conversión de Google Ads, hacia su etiqueta de remarketing y hacia Google Analytics 4, que lo apunta como un evento de clic en el botón de llamar. A esos tres se suma Ahrefs, que no lleva una etiqueta puesta en el teléfono: se engancha a todos los enlaces de la página y no distingue el del número, y empieza a escuchar aún más tarde que las tres de Google, por lo dicho más arriba sobre su programa. Recibe un aviso de clic con la dirección del enlace pulsado, o sea, con el número al que ibas a llamar. Enviar el formulario también se registra como conversión en Google Ads; ese envío, en cambio, no llega a Ahrefs, porque el programa del propio formulario detiene el envío del navegador antes de que Ahrefs lo vea.

A ese mismo clic hay atada, además, una etiqueta de Universal Analytics. Al comprobarlo no llegó a enviar nada, así que no se cuenta entre lo anterior; se menciona porque está puesta y porque un cambio en el contenedor de etiquetas bastaría para que empezase a enviar.

Marcar el número a mano en el teclado del teléfono, fuera del navegador, es otra cosa: no genera ningún aviso, y la llamada no queda asociada a tu visita. La visita a esta página, eso sí, ya se habrá contado al cargarla. La diferencia está en pulsar el enlace, no en llamar.

Cómo impedirlas o borrarlas

Hoy este sitio no muestra un panel para aceptarlas o rechazarlas antes de cargarlas. Mientras no lo tenga, estas son las formas de controlarlas, y todas funcionan desde tu lado:

  • Ajustes del navegador. Chrome, Firefox, Safari y Edge permiten ver qué tiene guardado servipuertas.es ahora mismo —cookies, con su caducidad, y almacenamiento local—, borrarlo e impedir que se vuelva a guardar. Ojo con un atajo que aquí no sirve: activar solo «bloquear cookies de terceros» deja intactas las siete cookies de medición y publicidad, porque están a nombre de este dominio. Hay que actuar sobre los datos de este sitio.
  • Navegación privada. Una ventana privada o de incógnito descarta todo lo guardado al cerrarla.
  • Google Analytics. Google publica un complemento de inhabilitación para navegadores en tools.google.com/dlpage/gaoptout.
  • Publicidad de Google. Desde myadcenter.google.com puedes cambiar cómo se personalizan los anuncios que ves.

Conviene saber hasta dónde llega cada una. Las dos primeras alcanzan a todo lo que se guarda en el dominio de esta web —las siete cookies de medición y publicidad, y el almacenamiento local—: los ajustes del navegador lo borran o impiden que se guarde desde el panel de datos de servipuertas.es, y la navegación privada lo descarta al cerrar la ventana. _GRECAPTCHA queda fuera de ese panel, porque se guarda en el dominio de google.com: para borrarla hay que actuar sobre los datos de ese sitio, o cerrar la ventana privada, que también la descarta. Las dos vías de Google alcanzan solo a la herramienta que nombran, y no borran nada de lo ya guardado.

Bloquearlas todas no rompe el sitio: puedes leer cualquier página y llamar por teléfono igual. Lo que sí necesita a un tercero es el envío del formulario, y ahí hay dos situaciones que no acaban igual, conviene no confundirlas:

  • Si el que bloquea reCAPTCHA eres tú, en tu navegador o con una extensión, el formulario sale sin comprobación y el servidor rechaza la solicitud. Es el caso que te afecta si has venido a esta página buscando cómo bloquearlo.
  • Si quien no responde es Google —una caída suya, o que el servidor no consiga hablar con él—, la solicitud se entrega igual. Eso también se ha comprobado, y está puesto a propósito para no perder un envío legítimo por una avería ajena. Es entre el servidor y Google, no depende de lo que tú tengas bloqueado.

Si además bloqueas la conexión con Google Fonts, las páginas se leen igual con la tipografía que traiga tu dispositivo.

Cambios en esta lista

Las etiquetas se administran desde un contenedor de Google Tag Manager, y añadir una nueva puede introducir cookies que hoy no están. Esta página se revisa cuando eso ocurra. Lo que lees ahora corresponde a la comprobación del 10 de septiembre de 2026.

Qué se hace con los datos personales que envías por el formulario se explica en la política de privacidad.

Si prefieres el teléfono, llámanos

Te atendemos igual y concretamos la visita en la misma llamada. Con una advertencia honesta: pulsar el número desde esta web se cuenta como contacto en las herramientas descritas arriba, con la salvedad ya explicada de que el primer toque de una visita, antes de haber tocado nada más, no lo apunta ninguna. Si prefieres que no se cuente, marca el número a mano en tu teléfono.

¿Prefieres llamar? 670 550 131